Nota: A partir de ahora voy a abandonar la estúpida idea de escribir esta serie de posts como si se tratara de un diálogo. Pretendía ser gracioso, no lo conseguí y encima perdí capacidad de síntesis. Así que a cascarla.
Tras presentar el planning del viaje (que ya ha sufrido un par de modificaciones temporales) hay que pensar en cómo llegar hasta Japón. Tras descartar el coche, la bicicleta, el tren y el barco, la opción más lógica es el avión, la forma más rápida para plantarse en las antípodas.
Actualmente (y sospecho que para siempre) no existe un vuelo directo hasta Japón desde España, así que una escala en un aeropuerto intermedio en Europa o en Asia. Normalmente la elección de la línea aérea con la que volaremos determinará el país en el que haremos la escala. Así por ejemplo, si volamos con Air France pararemos en París, con British Airways la escala será en Londres y con Alitalia cambiaremos de avión en Roma.
A la hora de elegir el vuelo a Japón yo he tenido dos en cuenta: el precio del billete y la proximidad de la línea aérea con respecto a España. El primer punto es lógico, si cuesta menos dinero, mejor que mejor. Ahora, si me preguntáis cómo conseguir un billete de avión barato os diré que no tengo casi ni puta idea. Lo que sí sé que marca claramente el precio de un billete de avión, es el tipo de temporada con que nos encontraremos en el país de destino. Temporada alta, más caro, temporada baja, más barato. Capitán Obvio al rescate.
Centrándonos en Japón, la mejor época para visitarlo es la primavera, que aúna un relativo buen clima y unos precios de billete baratos. Pero qué es barato cuando hablamos de billetes de avión a Japón. Pues todo lo que podáis encontrar por debajo de 750 euros (si encontráis algo por 500 os ha tocado la lotería), de ahí hasta 900 lo veo un precio lógico, dependiendo de con qué compañía voléis.
Y hablando de compañías, explico porque elijo la compañía dependiendo de si está próxima a España (ya sea geográficamente o por el número de vuelos de esa compañía que operan aquí). La respuesta es muy sencilla, películas. El vuelo a Japón es largo, en total son alrededor de 12 horas de vuelo (desde España) y uno tiene que buscarse la vida en su asiento para pasar el rato. Si consigues dormir encajonado en la butaca de un avión, congelado y con un traqueteo y zumbido constantes, enhorabuena, pero yo no puedo (y mira que lo intenté).
Es por eso que las películas que se ofrecen en el avión fueron mi salvación. Son estrenos de cartelera que se emiten ininterrumpidamente y en varios idiomas, y aquí está la cuestión. Si la compañía con la que vuelas no está habituada a recibir pasajeros españoles, no va a tener disponible el idioma español para las películas que emita. Ejemplo, en Air China, según me informaron, ofrece chino (no, ¿en serio?) e inglés, mientras que Air France tiene muchas más películas que poder disfrutar en español.
Por supuesto, si dominas el inglés a la perfección, enhorabuena, un quebradero de cabeza menos.
Después de este rollazo personal que os importará más bien poco, os diré que para este viaje he elegido la compañía Alitalia, haremos escala en Roma y el precio de cada billete ha sido de 750 euros.
¿Dónde poder empezar a buscar un billete de avión? Sencillo, ir a Trabber y a empezar a jugar con las fechas, es chachi.